Los problemas sociales, por su complejidad, no pueden ser atendidos desde una perspectiva unidimensional y disciplinaria, sino que requieren de un esquema de pensamiento multi, inter y transdisciplinario que articule a los distintos campos de conocimient


    EL PENSAMIENTO COMPLEJO UNA ALTERNATIVA PARA COMPRENDER LA REALIDAD EDUCATIVA

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    OLIMPIA A FAJARDO G.

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    EL PENSAMIENTO COMPLEJO UNA ALTERNATIVA PARA COMPRENDER LA REALIDAD EDUCATIVA

    Mensaje  OLIMPIA A FAJARDO G. el Mar Ene 17, 2012 11:50 am

    “EL PENSAMIENTO COMPLEJO UNA ALTERNATIVA
    PARA COMPRENDER LA REALIDAD EDUCATIVA”.
    Elaborado por: Olimpia Adriana Fajardo García.

    En la actualidad la educación de nuestro país requiere de nuevas formas de pensar la enseñanza y el aprendizaje ya que los sistemas educativos en general, y en la escuela en particular, están sometidos a una continua exigencia de cambio. La educación básica que se imparte en México desde siempre pero más acentuado en la última década se encuentra en un proceso de reforma permanente que implica no sólo la extensión de sus límites, sino también una ampliación de sus horizontes, fijando metas y propósitos, definiendo nuevas formas de enseñar y aprender , creando nuevos espacios en los que se pueda no sólo transmitir sino compartir el conocimiento y las vivencias que este conocimiento genera, desafortunadamente todo ello se define a nivel de escritorio y se plasma en planes y programas de estudio lo cual difícilmente se concreta en la práctica docente por no existir una orientación adecuada, eficiente y pronta de las reformas gestadas.
    De acuerdo a la última Reforma para la educación básica (Plan 2011) se habla de una enseñanza dirigida a la formación de competencias, y en la que la unidad de gestión del conocimiento no debe ser la labor del profesor a partir de las horas de enseñanza en el aula, sino el propio trabajo de los alumnos para que logren un aprendizaje autónomo, ante ello surgen dudas de los maestros de educación básica donde se preguntan: ¿Cómo lograr la formación de competencias mediante un aprendizaje autónomo? ¿Cómo hacer para utilizar nuevas formas de enseñanza? para dar respuesta se retoma la expresión de Morín al señalar que lo que agrava la dificultad de conocer nuestro mundo, es el modo de pensamiento que nos ha atrofiado la actitud de contextualizar y globalizar, por lo que hay necesidad de que cada individuo reforme su pensamiento para poder concebir el contexto, lo global, lo multidimensional, lo complejo, entonces el logro de formación de competencias así como la nueva forma de pensar la enseñanza van a iniciar cuando el docente reforme su pensamiento y conciba los cambios profundos que están a su alrededor, en la vida cotidiana de el y de sus alumnos.
    Considerando que la complejidad no surge a partir de nuevos desarrollos científicos sino donde hace falta: la vida cotidiana donde cada uno juega varios roles sociales teniendo multiplicidad de identidades y personalidades que muchas veces se desconocen por falta de conocimiento de sí mismo ocasionando el engaño propio, por ello, la mayor dificultad del pensamiento complejo es que debe afrontar lo entramado, la solidaridad de los fenómenos entre sí, la bruma, la incertidumbre, la contradicción y la mayoría de las veces es difícil observarla.
    La sociedad en general y en específico los docentes, deben tomar conciencia de la anomalía contemporánea del pensamiento; entre ellas, la patología de la razón es racionalización que encierra a lo real en un sistema de ideas coherentes pero parcial y unilateral sin considerar que la racionalidad tiene por misión dialogar con lo irracionalizable.
    Es importante considerar que al planear la práctica docente los profesores, retomen la complejidad como un desafío, una aventura que debe permitir poner orden en nuestras ideas. Morín dice que existen dos ilusiones que es necesario disipar: la primera creer que la complejidad conduce a la eliminación de la simplicidad ya que el pensamiento simplificador desintegra la complejidad de lo real y el pensamiento complejo integra los modos simplificadores del pensar. La otra es la de confundir complejidad con completud ya que el pensamiento complejo va más allá de lo parcelado, lo dividido, lo reduccionista. En su texto Morín nos dice que la complejidad no es la clave del mundo, sino un desafío a afrontar, aquel que ayuda a revelarlo e incluso a superarlo.
    Sin embargo, la práctica docente al igual que muchas actividades de la vida social de los seres humanos nos obliga a actuar como máquinas triviales de la cual se pueden predecir los comportamientos, pero en una situación de crisis con acontecimientos no triviales incrementan las incertidumbres, la predictibilidad disminuye, los desordenes se vuelven amenazadores, las regulaciones fallan o se desarticulan y es necesario inventar estrategias para salir de la crisis, abandonar las soluciones que daban respuesta a la vieja crisis y elaborar soluciones novedosas.
    En este proceso la complejidad nos vuelve prudentes de la trivialidad aparente de los determinismos, nos sacude la pereza del espíritu y nos muestra que no debemos encerrarnos en la creencia que lo que sucede ahora va a continuar indefinidamente, entonces el docente debe recurrir a su creatividad. Dicha creatividad se va a generar a partir del reconocimiento de la diversidad de formas de aprender, la diversidad de contextos, la diversidad de culturas; reconocerlas implica modificar la perspectiva clásica del diseño curricular, este no debe ya concebirse como una metodología propia de las ciencias de la educación, contando con un propósito previo y una serie de pasos estructurados, mecánicos para conseguirlo.
    Una parte importante señalada por Morín es el concepto de creatividad, en tanto como aptitud a encontrar soluciones nuevas relacionando datos conocidos, se revela aquí una cualidad esencial, pero tanto más ambigua como atributo del planificador educativo cuanto que escapa justamente a sus intentos de racionalización y sistematización. Más que un contra-método curricular verdadero -que implicaría la formulación simétrica de un corpus de reglas opuestas al cartesianismo en sus contenidos, pero convergentes con éste en su carácter intrínsecamente prescriptivo- la complejidad parece más bien invitar a repensar la noción misma de prescripción metodológica, a replantear nuestra propia confianza en el ideal de certeza y a concebir el planteamiento científico como aventura fundamentalmente no lineal la noción de “Ejes Transversales” consiste en pensar temáticas que atraviesan, vinculan y conectan varias disciplinas del currículo considerado, convirtiéndose en dinámicas internas de integración curricular. Considerando que no son los conocimientos en sí mismo que le deben importar al estudiante o al educador, sino más bien el método y la creatividad intelectual que permiten ordenarlos en una secuencia estratégica con el fin de identificar y solucionar los problemas siempre transdisciplinarios que se manifiestan en la actualidad.
    En los vigentes planes y programas de estudio de nuestro país desde la formación inicial hasta los niveles más avanzados, la cuestión de los contenidos educativos se organiza de manera lineal: en el caso de la educación normal por semestre y de la educación primaria por año, así que cada semestre y año representan una columna, el alumno pasa por cada etapa cursando y aprobando todas y cada una de las asignaturas que se le enseñan, mediante la sanción de los exámenes, hasta el final de su trayectoria de estudios, por lo que la complejidad invita a repensar la noción de prescripción metodológica, a replantear el ideal de certeza y a concebir el planteamiento científico de forma no lineal. Una opción bajo la óptica de Botero (2008) son los “Ejes transversales” donde es necesario pensar en temáticas que atraviesan, vinculan y conectan varias disciplinas del currículo considerado, convirtiéndose en dinámicas internas de integración curricular.
    La elección y definición de instrumentos transversales se funda sobre tres dinámicas relacionadas:
    • La comprensión y apropiación de los ejes cardinales del modelo educativo para tener una concepción de la educación, del aprendizaje, del alumno y de la docencia.
    • El análisis detallado de las asignaturas y contenidos contemplados por el plan curricular, para identificar las conexiones temáticas entre las asignaturas.
    • Dar vuelta al esquema para pasar de temas por asignatura a asignaturas por tema. El puente integrador consiste así en un núcleo problemático que deja de ser aislado para proponerse como vínculo conceptual posible entre distintas asignaturas del plan curricular.
    La identificación de núcleos problemáticos es, un acto creativo, artístico, por su irreductibilidad a la aplicación mecánica de un esquema metodológico pre-establecido.
    Es importante reconocer que la complejidad en la actualidad es una herramienta que inspira una serie de indicaciones meta-paradigmáticas destinadas a orientar en el diseño de programas educativos, además de conferir marcos al planteamiento de estrategias flexibles e integradoras de organización de los contenidos curriculares poniendo un significado multifocal al fenómeno educativo que en términos de Husser el conocimiento nace de nuestro contacto directo, vivencial y autoconsciente con el mundo. “la libertad aparece así demarcada por las formas cognoscitivas y sensitivas de percibir en y desde una cultura. Enseñar la práctica de la libertad equivale a la tentativa de hace frente a logros y obstáculos humanos.” (CORTES: 2010,36)
    El estudio de la realidad caracterizada por la interrelación de múltiples fenómenos plantea la necesidad de una aproximación desde la perspectiva de la complejidad, si partimos de la idea que el pensamiento complejo es una perspectiva epistemológica que posibilita una forma diferente de entender la realidad que estimula a buscar nuevas formas de ver, reflexionar, comprender y reconocer la existencia de relaciones entre el todo y las partes. Morín nos invita a ejercitarnos en un pensamiento capaz de tratar de dialogar, de negociar con lo real, que dé origen a romper con el pensamiento parcializado, simplificador y reduccionista que muchos individuos tenemos. El paradigma orienta, gobierna y controla la organización de los razonamientos individuales.
    El pensamiento complejo es una forma o estrategia capaz de integrar los modos simplificadores del pensamiento que obstruyen e impiden la comprensión de los fenómenos rechazando las causas y efectos mutilantes, reduccionistas, unidimensionales que impiden la comprensión de los fenómenos de la realidad social. Morín propone los siguientes principios como guía para el desarrollo de un pensamiento complejo que nos permita investigar, enseñar, aprender, explicar y religar saberes:
    Principio hologramático, señala que cada parte contiene la totalidad de la información del objeto que representa y en toda organización compleja no sólo la parte está en el todo sino también el todo está en la parte.
    Principio de recursividad organizacional, hace referencia a un proceso de remolino en donde cada momento es producido y, al mismo tiempo, es productor. La recursión va más allá de la retroacción, supera la noción de la regulación.
    Principio dialógico, permite mantener la dualidad en el seno de la unidad, asocia dos términos a la vez complementarios y antagonistas. El problema es unir nociones antagonistas para pensar los procesos organizadores y creadores en el mundo complejo
    Estos principios nos sirven porque presentan una alternativa de entender los fenómenos de la realidad de una manera multidimensional, donde se privilegia las relaciones y causalidades múltiples y contradictorias. Nos prepara para lo inesperado, para entender que la realidad es cambiante, nos vuelve prudentes.
    A manera de reflexión final pudiéramos señalar que la educación del futuro debe considerar la existencia del principio unidad/diversidad humana convergentes y de está manera comprender lo humano, es decir comprender su unidad en la diversidad y su diversidad en la unidad. En consecuencia la educación debe promover una integración general apta para referirse de manera multidimensional a lo complejo.
    En la práctica se ve reflejado al considerar dentro de las competencias didácticas las habilidades, las actitudes y los saberes. Otra reflexión para incluir la complejidad dentro de la práctica docente es preguntarnos ¿Qué se requiere para tener un pensamiento complejo? Una reforma de pensamiento de nuestros esquemas mentales tradicionales, ya que no nos han habituado a considerar la dialógica de: lo simple y lo complejo, lo separable de lo no separable, del orden y el desorden. Morín explica que hay dos comprensiones: la comprensión intelectual u objetiva y la comprensión humana intersubjetiva. Define comprender como el aprehender en conjunto, asir en conjunto y para ello es necesario la explicación, la cual la considera como un objeto al que es necesario aplicarle todos los medios objetivos de conocimiento de ahí que dentro del proceso enseñanza-aprendizaje la explicación que hace el docente es obviamente necesaria para la comprensión intelectual y objetiva; sugiere que para que, la explicación sobrepase la comprensión humana debe existir un proceso de empatía de identificación y de proyección. ¿Como hacerlo? Partiendo de cuestiones fundamentales, definiendo quienes somos, de dónde venimos, hacia donde vamos. Se trata de reaprender a ver, a concebir, a pensar, a actuar.


    BIBLIOGRAFÍA
    CORTES, Rodríguez Pedro (2010) “Culturología” Edic. El árbol, México.
    MORÍN, Edgar. “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro”
    MORÍN, Edgar.” Introducción al pensamiento complejo”



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